Hito histórico en Il Lombardía: El joven francés Paul Seixas se corona en el último Monumento del año

Con apenas 20 años de edad, el ciclista francés Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) escribió su nombre con letras doradas en la historia del ciclismo mundial al adjudicarse la victoria en el Giro de Lombardía. Tras un ataque magistral en las rampas del icónico ascenso al Civiglio, Seixas cruzó la línea de meta en solitario en Como, pulverizando récords de precocidad en la “Clásica de las Hojas Muertas”
Una exhibición de jerarquía en el último Monumento
La edición de este año de Il Lombardía prometía emociones fuertes, pero el desenlace superó todas las expectativas del pelotón internacional. En el tramo decisivo de la clásica italiana, caracterizada por sus exigentes puertos y un recorrido selectivo, el joven talento del Decathlon CMA CGM quebró el ritmo de los favoritos con una aceleración fulminante en el ascenso al Civiglio.
Lejos de venirse abajo ante el peso de la competencia y la dureza de la ruta, Seixas demostró una madurez táctica impropia de su edad. Abrió una brecha considerable en el descenso y mantuvo la ventaja con solvencia para enfriar los intentos de persecución, coronando una temporada excepcional con su primer triunfo en un Monumento del ciclismo de ruta.
Podio de alto nivel y dominio táctico
Detrás del fulgurante ganador, la lucha por los lugares restantes del podio estuvo marcada por la tenacidad de experimentados escaladores. El español Enric Mas (Movistar Team) gestionó de gran manera sus fuerzas para adjudicarse la segunda posición, consolidando una destacada actuación en las clásicas de otoño. Por su parte, el italiano Giulio Ciccone completó el podio al asegurar el tercer puesto frente a la afición local que colmó las carreteras de Lombardía.
Un triunfo que abre una nueva era
La victoria de Paul Seixas no solo representa un hito por convertirse en el ciclista más joven en conquistar la “Clásica de las Hojas Muertas”, sino que también simboliza el relevo generacional en la élite del ciclismo mundial. Su capacidad para gestionar la presión en una prueba de un día tan prestigiosa y desgastante augura un futuro brillante para el corredor francés en las grandes clásicas del calendario internacional.





