Van Baarle no tomó la salida por las lesiones sufridas tras cruzar la meta de la etapa 12

Después de 181,1 kilómetros de esfuerzo entre Mondoñedo y Estaca de Bares, dos corredores, el francés Alexandre Deniez y el holandés Dylan Van Baarle se disputaron el triunfo de la etapa 12 en un apretado sprint. El francés se llevó la victoria por escasos centímetros. Pero la sorpresa para ambos llegó cuando, tras cruzar la línea de meta, un asistente mal colocado provocó un accidente en el que ambos terminaron en el suelo.
Geniez fue el primero en impactar con un hombre que corría para protegerse tras los fotógrafos en el momento del sprint. El golpe fue fortísimo y el asistente se fue al suelo. A continuación llegó Van Baarle, que no pudo evitar frenarse y terminó dando una vuelta de campana. El estrecho pasillo que habían dejado los fotógrafos en una llegada minúscula impidió que los ciclistas evitasen el accidente.
El peor parado fue el asistente, que recibió un fuerte golpe en el rostro. Este es un hecho aislado en una Vuelta sin incidentes, pero que empaña de alguna forma la tarea de una organización cuya prioridad es la protección del corredor.
El corredor holandés terminó “con mucho esfuerzo” la decimotercera etapa en La Camperona pero su dolor y malestar aumentó a lo largo de la tarde y la noche, por lo que los responsables del equipo tomaron la decisión de abandonar la carrera.





