
Este martes reinicia la 102 edición del Giro de Italia con una etapa llana que comprende un recorrido de 145 kilómetros entre Ravenna hasta Modena. Los corredores encontrarán dos Sprints intermedios en los kilómetros 98.4 y 108 respectivamente.
Esta etapa perfectamente ideal para los veolicistas en competencia. Largas series de calles anchas y rectas, pero intercaladas con todo tipo de mobiliario urbano en las zonas habitadas y estructuras complementarias a la circulación, como rotondas, separadores de tráfico, baches a lo largo de toda la ruta. Final prácticamente sin cambios de dirección.
Los últimos kilómetros en su mayoría rectos en carreteras anchas y con una sola curva a 2200 m de meta en los últimos 5 km. Cabe destacar un tramo de 450m de pavé (pórfido) desde 1500 hasta casi el último kilómetro. Recta final de 1500m sobre asfalto y 8m de ancho.






