
Jan Hirt (Intermarché-Wanty-Gobert Matériaux) se adjudicó el triunfo de la etapa la etapa 16, considerada como la reina por su desnivel global.
Richard Carapaz (Ineos) arribó segundos después y mantuvo el liderato de la competencia, que no tuvo cambios significativos en la general.
El Giro de Italia regresó este martes con la etapa 16, la reina por su desnivel global, al inicio de la tercera y última semana de la carrera, que concluirá el domingo en Verona.
Tres duras subidas en el largo recorrido de 202 kilómetros que llevan a Salo, junto al lago de Garde, en la estación de Aprica. El Goletto di Cadino como aperitivo, el mítico Mortirolo como plato principal, y el desconocido Santa Cristina por último, donde tanto sufrió Miguel Induráin en 1994.
El Mortirolo, uno de los puertos más duros de Europa, se subirá en esta ocasión por la vertiente sur, que habitualmente se reserva al descenso (12,6 kilómetros al 7,6%). Pero la subida se complica con una bajada muy técnica, sobre todo en caso de tormenta. En cuanto al Santa Cristina, una carretera estrecha, se ubica a menos de 7 kilómetros de meta.
Fuente: El Colombiano





