Sin categoría

Tour de Francia 2023: Christian Prudhomme, “Hemos querido demostrar una vez más que la montaña no son solo Alpes y Pirineos” 

Un Tour renovado para convencer a todos. .Con tan solo 22 kilómetros de contrarreloj, disputada también entre los coles alpinos y con terreno accidentado, la 110 edición de la ronda gala obligará a apostar por desarrollos ligeros. Un hecho que provoca que el ganador final tenga que ser un gran escalador y algo que puede tirar para atrás a los ‘cronners’ tipo Evenepoel, que ahora parece más cerca del Giro. El trazado de 3.404 km, presentado ayer en París, apuesta claramente por la montaña.

“Hemos querido demostrar una vez más que la montaña no son solo Alpes y Pirineos”, dijo Christian Prudhomme, director de la ronda gala.

La salida de Euskadi con sus tres etapas y el paso por las dificultades posibles en el Macizo Central, el Jura y los Vosgos parten como grandes protagonistas de una carrera que, como es habitual, terminará en París. Los Vosgos serán el juez definitivo de la edición, con un ascenso final al Balón de Alsacia y meta en Markstein que, aunque no se considera en alto, sí resultará clave para los escaladores.

Los más puristas encontrarán en este recorrido pocos kilómetros contrarreloj (22), etapas no muy largas y ninguna gran cabalgada con varios puertos encadenados. Es un Tour moderno, pensado para todo tipo de aficionados e incluso de perfiles ciclistas.

Un menú variado

La próxima edición comenzará en Euskadi, la segunda en España después de que en 1992 echara a andar en San Sebastián, con dos etapas de media montaña que, según Prudhomme, supone “el inicio más duro que se recuerda” .  “Son 3.300 metros de desnivel, algo enorme, pero queríamos trasmitir lo que es el País Vasco. Su belleza, que está en las costas, pero también en sus montañas, y también la pasión que se siente allí por el ciclismo, que es incuestionable”, dijo Prudhomme.

Cinco puertos el la primera jornada, con ascenso final a Pike y sus 2 kilómetros al 10%, y otros tantos en la segunda, que se juzgarán en el Jaizkibel, 8 kilómetros al 5,4% de pendiente. El pelotón ingresará en Francia por Irún para acabar la tercera etapa en Bayona y tras dos jornadas de transición afrontará los Pirineos, con dos etapas que incluyen ascensos a Marie Blanque en la primera de ellas y al Tourmalet en la segunda, que acabará en las rampas de Cauterets, 16 kilómetros al 5,4% de desnivel.

Después habrá un homenaje a Luis Ocaña al pasar por Mont-de-Marsans, donde residió. Y se pasará por el Puy de Dóme (13,3 km al 7,7% y sus 13,3 km al 7,7% donde ganó Arroyo). El coloso vuelve 35 años después al Tour. La crono, de 22 km, llegará tras la segunda jornada de descanso. El 14 de julio, Fiesta Nacional, se subirá el Grand Colombier. Y ya la última semana sí que recuerda a los Tours más clásicos. El Col de la Loze será la gran atracción en un Tour diferente. “Queremos demostrar que el Tour no es sólo Alpes y Pirineos, hay más”, dijo el jefe. El razado gustó mucho a Pogacar y Mark Cavendish. “La primera semana será clave y difícil”, dijo Tadej. Cavs confía “en poder ganar en otra volata”. Vingegaard, actual ganador, no acudió al acto pero pretende revalidar su amarillo.

 

FUENTE MARCA.COM