CiclismoDEPORTES

Michael Woods se impuso en el durísimo muro y se coloca como máximo favorito a ganar O Gran Camiño

Una exhibición ha reventado O Gran Camiño. El regreso de las carreras por etapas a Galicia ha vivido como el canadiense Michael Woods ha realizado una exhibición mayúscula en un final cada vez más icónico dentro del pelotón español, el del Mirador de Ézaro. Allí, ‘Rusty‘ se empleó a fondo y suena difícil que alguien le pueda arrebatar la túnica sagrada de líder.

El Mirador de Ézaro siempre es espectacular. Da igual cómo lleguen los corredores, qué invitados a la fiesta existan y la actitud para correr. Porque son rampas tan complicadas que generan mil dudas y cortes, y solo la fuerza se impone. Atrás quedan triunfos como los de ‘Purito‘ Rodríguez en LaVuelta para que los nuevos ídolos impongan su ley.

Aunque por fuerzas mostradas en la apertura de Vigo y el talento que todo el mundo sabe que tiene, Magnus Cort Nielsen no pudo mantener el tipo. Si que resistió en los primeros 400 metros de ascensión, pero cuando Movistar e Israel abrieron gas hizo aguas. También evitó que la fuga tuviese éxito, con nombres talentosos como Angulo, Cabedo, Bassett, Viscoti y Barrenetxea.

Primero Movistar agitó el árbol. Fue Serrano de inicio, aunque no cortó a los favoritos del grupo. Y dentro del último kilómetro se lanzó Alejandro Valverde. Michael Woods respondía en primera persona y lanzaba su movimiento. Con uno le bastó, porque abrió un hueco que nunca más se cerraría.

Ni con Sosa colaborando a fondo para Valverde. El cafetero se convirtió en gregario de lujo, pero la fuerza de Woods era espectacular. Un ataque para ganar, un ataque para sentenciar. 16 segundos a Valverde, 37 a Rubén Fernández y Sosa. Amplio para manejar la ventaja aún teniendo una contrarreloj como plato final en Sarria de 16 kilómetros.

Fuente: MARCA